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La decisión de la Fed del miércoles fue unánime — 12 votos a favor, ninguno en contra — y vino acompañada de un mensaje claro de su presidente Kevin Warsh: la inflación en Estados Unidos sigue demasiado alta para bajar la guardia. (cite index="21-1">La inflación PCE de agosto cerró en el 3,6% y la subyacente en el 3,2%, lejos del objetivo del 2%. La Fed revisó al alza su previsión de crecimiento para 2026, del 2,2% al 2,3%, pero subió también su previsión de inflación al 3,7%.)

Lo que significa para tu hipoteca variable

Tres opciones concretas antes de que llegue la revisión

Primera opción: novación. Renegociar directamente con tu banco las condiciones actuales — diferencial, tipo, plazo. Es el camino más rápido y sin costes de cancelación, pero el banco no tiene obligación de aceptar mejoras. Segunda opción: subrogación. Cambiar la hipoteca a otro banco que ofrezca mejores condiciones. Tiene costes de notaría y gestoría, pero puede compensar si el diferencial que consigues es significativamente mejor. Tercera opción: pasar a tipo fijo. (cite index="23-1">Conviene revisar la próxima actualización de la cuota y comparar las ofertas de los depósitos antes de firmar cualquier cambio.) Con el euríbor subiendo, algunos tipos fijos siguen siendo competitivos si el diferencial de tu hipoteca actual es alto.

Y si no tienes hipoteca

El euríbor alto tiene un efecto positivo para los ahorradores: los depósitos a plazo y las cuentas remuneradas se mantienen competitivas. Con el BCE habiendo subido tipos en septiembre y la Fed siguiendo la misma dirección, las cuentas que pagan por encima del 3% deberían mantenerse al menos hasta finales de año. Quien tiene ahorros en cuentas corrientes sin rentabilidad sigue perdiendo poder adquisitivo real cada mes que pasa.

P.S. ¿Conoces a alguien con hipoteca variable cuya revisión es este otoño? Reenvíale esta edición. Lectura Financiera es gratuita y llega cada semana al email.

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